17 de mayo de 2015

Génesis Linguae



"Haz la prueba y verás", dijo el mago, "sólo necesitas un recipiente, las dos palabras y algo para mezclarlas".
Al llegar a su cabaña el samaritano agarró la urna y una cuchara de madera, y del inmenso espacio llamado vocabulario escogió los dos vocablos que le había inidicado el mago: culpa y bondad.
Enorme fue su sorpresa cuando, ante sus ojos, comenzó a dibujarse la palabra compasión.

Fernando Adrian Mitolo ©
 

2 comentarios:

  1. Que lindo, me encantan los relatos con esa brevedad, pero tan contundentes.

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